Millones de turistas visitan la Zona Colonial cada año pero pocos se apartan del circuito habitual entre el Parque Colón, el Alcázar y las Casas Reales. Aquí van los rincones que los guías conocen pero que rara vez aparecen en los itinerarios estándar.
La Capilla de Nuestra Señora de los Remedios
Escondida en una calle lateral de la Calle Las Damas, esta capilla del siglo XVI es una de las más antiguas de América. No tiene cola, no tiene cartel turístico y a menudo está completamente vacía. La calidad de su silencio, a metros del tráfico de la Zona Colonial, es extraordinaria.
Las Ruinas del Hospital San Nicolás de Bari
Fue el primer hospital europeo del Nuevo Mundo, construido en 1503. Hoy son ruinas abiertas al cielo, sin taquilla ni horario, donde los gatos del barrio colonial duermen entre los arcos de piedra coral. Es uno de los espacios más fotogénicos de la ciudad y casi siempre está libre de turistas.
Los tejados del Alcázar al amanecer
Si llegas al Alcázar de Colón justo cuando abre a las 9:00 AM podrás subir a las terrazas superiores antes de que lleguen los grupos. La vista del río Ozama y la bahía con la luz de la mañana es una de las más bellas de toda República Dominicana.
El bar de la Puerta de la Misericordia
La Puerta de la Misericordia marcó el punto donde se firmó el grito de independencia en 1844. A su lado, un bar sin nombre sirve el mejor espresso de la Zona Colonial en mesas que se derraman hacia la calle. Es el secreto que guardan los periodistas y arquitectos que trabajan en el barrio.