Hay playas famosas en República Dominicana y hay Playa Rincón. Esta playa de siete kilómetros en la punta noreste de la Península de Samaná aparece sistemáticamente en las listas de mejores playas del Caribe y de todo el mundo. No tiene hotel, no tiene chiringuito con música y no tiene vendedores ambulantes. Tiene exactamente lo que una playa debería tener.

Por qué es diferente

La ausencia total de desarrollo turístico es lo que define a Playa Rincón. El único servicio disponible son unas pocas familias locales que venden pescado frito y coco frío bajo los árboles. No hay Wi-Fi, no hay música de altavoces, no hay hamacas de resort. Solo arena, palmeras, el río Frío entrando al mar y el sonido de las olas del Atlántico.

El acceso como parte de la experiencia

Para llegar hay dos opciones: barco desde Las Galeras (20 minutos, la más cómoda) o carretera de tierra con 4×4 desde el interior de la Samaná (45 minutos de terracería). El acceso difícil es exactamente lo que la mantiene virgen. Los que llegan la aprecian; los que necesitan comodidades se quedan en otro lado.

Lo que debes saber antes de ir

Lleva todo lo necesario: protector solar, agua, comida o dinero para comprar el pescado local. No hay tiendas, no hay cajero y no hay señal de celular. Avisa en tu alojamiento a qué hora planeas regresar para que te espere el barco o el carro.