En 1998 Sammy Sosa, nacido en Consuelo (San Pedro de Macorís), bateó 66 jonrones en una temporada de las Grandes Ligas y se convirtió en el pelotero más famoso del mundo. Ese año marcó el punto culminante de una tradición que San Pedro había estado construyendo desde los años 50: la exportación sistemática de talento béisbolístico al mercado estadounidense.
Por qué San Pedro produce peloteros
La explicación tiene varias capas. El béisbol llegó a San Pedro con los trabajadores estadounidenses de los centrales azucareros a finales del siglo XIX. Las generaciones siguientes vieron en el béisbol la única ruta de movilidad social disponible para los hijos de los cañeros. Los buscones surgieron como intermediarios que reconocían el talento desde los 12 años.
El modelo del buscón
El buscón es una figura controvertida del béisbol dominicano: un agente informal que detecta y entrena a jóvenes talentos a cambio de un porcentaje del bono de firma cuando el jugador es contratado por una academia de las Grandes Ligas. El sistema tiene defensores y críticos, pero ha sido determinante en la producción de talento de San Pedro.