Todos los que van de Santo Domingo a Samaná pasan por Nagua. La mayoría no para. La ciudad está en el trayecto más directo entre la capital y la Península de Samaná, con la autopista Duarte y la carretera del Cibao oriental convergiendo aquí antes de continuar hacia el este. Es un punto de paso perfecto. Y como ocurre con todos los puntos de paso, tiene mucho que ofrecer a quien decide parar.
La playa sin turistas
La playa de Nagua tiene la particularidad de ser una playa de oleaje atlántico natural en el norte dominicano que no está en ningún circuito turístico. Los vendedores de churros, los peleros de la playa y los servicios de los resorts están ausentes. Lo que hay es arena oscura del Atlántico, las redes de los pescadores tendiéndose al sol y algunas familias del pueblo tomando baños en las partes más calmadas.