Mao no es famosa. No tiene una atracción turística que la ponga en los mapas, no tiene playa y no produce el tipo de producto artesanal o gastronómico que convierte a los destinos en "destinos de viaje". Lo que tiene es algo más difícil de comunicar: es el lugar donde el Cibao tropical y verde empieza a convertirse en el noroeste árido y espinoso, y ese cambio de paisaje, visto desde la carretera, es de lo más visualmente interesante del norte dominicano.
El paisaje de transición
Al salir de Mao hacia Monte Cristi, el cambio de vegetación es gradual pero definitivo. Los platanales y los campos de caña del Cibao van siendo reemplazados por cactus y tunas. Las colinas verdes se van haciendo más áridas y pedregosas. Al llegar a Monte Cristi, el paisaje es completamente distinto del que dejaste en Santiago.