Detrás de cada diablo cojuelo del Carnaval de La Vega hay una máscara que tomó entre 3 y 6 meses de trabajo artesanal para fabricarse. Las máscaras de los diablos son piezas de arte coleccionable que algunos compradores internacionales pagan hasta US$2.000 por ejemplares únicos. La historia de cómo se hacen es una de las artesanías más ricas del Caribe.
El proceso de fabricación
Las máscaras de los diablos cojuelos se hacen con capas de papel periódico, engrudo de harina y agua sobre un molde de yeso del rostro del portador. Una vez secas y lijadas, se pintan con colores eléctricos y se les añaden los cuernos —docenas de conos de papel enrollado y pintado que pueden llegar a los 40-50 cuernos por máscara. El tiempo total de trabajo es de 3 a 6 meses para una máscara de calidad media.
Los talleres de La Vega
Los talleres de máscaras de La Vega trabajan durante todo el año pero con mayor intensidad entre agosto y enero. Los mejores talleres están en los barrios periféricos de la ciudad. Algunos aceptan visitas y permiten ver el proceso en directo. Los precios van desde RD$1.500 para máscaras sencillas hasta RD$50.000 para piezas de colección.