Visitar San Cristóbal en 2025 con conocimiento de su historia es una experiencia que te obliga a sostener dos realidades simultáneamente: una ciudad de 250.000 habitantes con su propia identidad, sus problemas cotidianos y su gente, y el escenario de un culto a la personalidad que durante 31 años deformó la sociedad dominicana entera.
Trujillo y San Cristóbal
Trujillo nació en San Cristóbal en 1891 y no olvidó su lugar de origen cuando llegó al poder. Construyó el Castillo del Cerro (que nunca habitó), la Casa de la Caoba (donde sí vivió su familia) y varias instituciones que dieron a la ciudad una infraestructura excepcional para la época. El precio fue que toda esa infraestructura era un monumento al ego del dictador.
La damnatio memoriae dominicana
Después del asesinato de Trujillo en 1961, la República Dominicana intentó borrar su presencia del espacio público: rebautizó la capital (que se llamaba Ciudad Trujillo), derribó estatuas y quitó su nombre de edificios. En San Cristóbal el proceso fue más ambiguo: los edificios persisten pero el nombre de Trujillo ha sido eliminado de los carteles.